El Índice de pobreza alcanzó al 35,5 % de la población económicamente activa al cierre del segundo semestre de 2019, lo que representó una suba de 3,5 puntos porcentuales respecto al 32 % de igual período del año pasado.
Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el nivel de indigencia alcanzó entre julio y diciembre del año pasado al 8 por ciento, por encima del 6,7 por ciento de igual período de 2018.
De esta manera, en base a la población total de la Argentina, estimada en 47 millones de personas, cerca de 16,4 millones de habitantes no tuvieron los ingresos suficientes para adquirir alimentación. Tampoco para pagar los servicios básicos y comprar la indumentaria que se requiere para no ser ubicados por debajo de la línea de pobreza.
Mientras que al término del segundo semestre del año pasado el índice de pobreza se ubicó en 35,4 %, el de indigencia llegó al 7,7%, es decir que en el país tuvo en ese período cerca de 3,7 millones de indigentes, o sea, que sus ingresos no alcanzaron para comprar el mínimo de alimentos para la subsistencia.