Antes de que termine enero, comenzará la segunda fase de la puesta en valor y recuperación del Centro Recreativo Nacional Bosques de Ezeiza, un área de 600 hectáreas que quedó como remanente de la instalación del aeropuerto internacional, con más de 3 millones de árboles y 130 m2 de piletas populares. Históricamente visitada por miles de argentinos cada año, fue abandonada a su suerte durante décadas, hasta su casi privatización, en 1994.
El proceso de recuperación del parque comenzó a finales de 2007, con el traspaso de los bosques a la órbita del Ministerio de Desarrollo Social. Durante la primera etapa, iniciada en 2008, se limpiaron 175 hectáreas de bosques, se repavimentó, se reconstruyó uno de los tres albergues, se montaron tres escenarios y se fabricaron recipientes para residuos, juegos infantiles, materas (mesas y bancos unificados), señalización y cartelería con la madera de los árboles caídos. Todos los trabajos se realizaron mediante cooperativas, que emplean a unos 180 trabajadores. Algunas quedarán afectadas con trabajo estable en el parque, como la que realizará el mantenimiento y la que desarrolle la guardia ambiental del lugar.
Adrián Pavón, funcionario del Ministerio de Desarrollo Social y coordinador de la puesta en valor del CeReNa, relató a Tiempo Argentino que “el estado de la superficie verde era muy malo, había malezas y arbustos que tenían copada la superficie de uso público. El asfalto era la parte más deteriorada, todo lleno de pozos. Hubo que hacer limpieza de residuos de 20 años, fue un trabajo durísimo: hablamos de varias décadas de abandono”.
En la segunda etapa, que finalizará en junio, se rehabilitará una nueva superficie del predio, se creará un vivero de plantas nativas donde funcionará un invernáculo y se acondicionará un sector de albergues con capacidad para pernocte total de 450 personas. También se rehabilitarán baños y duchas. Una de las diez cooperativas que intervienen en la reconstrucción fabricará las camas cuchetas para los albergues, también aprovechando los árboles caídos. Además, se mejorarán las calles internas y se rehabilitará la pileta del sector de albergues.
Desde el ministerio se informó también que la obra más importante, en materia de infraestructura para los bosques de Ezeiza, será la instalación de una red cloacal y de tratamiento de líquidos.
Por último, se reacondicionará el sector de las piletas populares y se construirá un centro de exposiciones con capacidad para más de 500 personas, destinado a la exhibición de productos y servicios de emprendedores de la Economía Social.
El coordinador del proyecto destacó que la obra de restitución del legendario parque ubicado a la altura de la Autopista Ricchieri y la Avenida Fernández García tiene que ver con “las políticas sociales con eje en la familia y en el desarrollo de las personas, apuntado fundamentalmente a la restitución de derechos para todos los argentinos, eligiendo el camino de la inclusión, que se llevan adelante en el país desde el año 2003, con el gobierno de Néstor Kirchner, y con la actual presidencia de Cristina Fernández”.