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Sus vecinos lo ayudaron para que corra, su moto lo abandonó y terminó a pie

Se le incendió en el final de la séptima etapa del Dakar y caminó hasta llegar a la meta. "Fue muy duro", dijo a este medio. Su historia.
Martes, 10 de enero de 2012 a las 19:48
Eran apenas las 5 de la mañana del primero de enero cuando Sergio Petrone arrancó su moto, una Beta 450, y basado en sus hojas de ruta, inició el largo camino que lo llevaría primero a Chile y por último a Perú en el Rally Dakar 2012. La carrera más difícil y peligrosa del rally tenía otro representante del Conurbano.

Tras varias etapas exitosas, inconvenientes técnicos subsanados, y miles de kilómetros, el desierto de Chile con sus inmensas dunas le prohibió el paso. Al final de la sexta etapa, en la zona de Copiapó, los sucesivos recalentamientos en el motor de su moto le impidieron seguir luchando contra la arena. Tras un principio de incendio, Sergio debió dejar las dos ruedas y recorrer los 6 kilómetros que quedaban de ruta a pie. Llegó a la meta caminando.

“Fue muy duro. Tuve varios problemas en la moto, recalentamientos, problemas con la arena suelta, los médanos eran enormes. Los últimos 40 o 50 kilómetros, calentaba mucho y me quedaba sin embrague, lo que hacía difícil subir las dunas”, explicó a 24CON mientras viaja de regreso a Ezeiza. “La moto llegó a prenderse fuego y la tuve que dejar. Caminé hasta la meta”.

Ya en el final de esa etapa, consiguió auxilio y regresó a su moto pero no la encontró. El helicóptero del Dakar se la había llevado, catalogaron el suceso como abandono de vehículo y la organización tomó la determinación de darle la carrera como terminada: “Me excluyeron del resto del rally, pero entendieron por que dejé la moto y me dieron la etapa como terminada. Fueron siete etapas de 800 kilómetros cada una, son unos 5000 o 6000 kilómetros recorridos en pocos días”.

El año pasado, Sergio participó del Dakar 2011 pero no logró terminarlo y quedó fuera de recorrido en la quinta etapa. Este año se superó y ya piensa en el 2013. “El final de este Dakar no impide que me inscriba en el próximo. Tenemos que planificar todo, pero es posible que nos sumemos para el año próximo”.

A diferencia del 2011, el equipo de Petrone llevó dos motos, una cero kilómetro con la que corrió, y otra usada, la que lo llevó el año pasado que, en esta ocasión, iba a ser usada como repuesto. “Cuando se incendió la moto, la de repuesto la desarmamos para cambiar el motor. Pero al final no me dejaron seguir, yo estaba bien, pero no se podía abandonar la moto. Veremos para el año próximo hacerle mas modificaciones, ponerle un radiador mas grande y otros cambios”.

El equipo lleva un nombre particular: Misión Ezeiza Dakar, y se debe a que gran parte del partido de la zona sur del Conurbano participó de los preparativos. Desde los comerciantes que aportaron con sponsors y auspicios hasta los vecinos que se sumaron a los eventos organizados por el corredor y hasta hubo quienes ayudaron con dinero para que Ezeiza llegara al Dakar.

“Estamos muy agradecidos. Recibimos cientos de mensajes, también por internet. Hablé con mis viejos, con mi gente y están todos orgullosos, nos esperan en Ezeiza”, finalizó el corredor.

El año próximo será una nueva oportunidad. Cansado por el esfuerzo de toda una semana sobre la ruta, en la que durmió poco, manejó mucho y soportó temperaturas altísimas, Sergio se toma el viaje de vuelta a su casa para dormir y recuperar fuerzas,  mientras piensa en una nueva moto, en las modificaciones y en los miles de kilómetros que lo esperaran en el próximo Dakar.


10 de enero de 2012
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