El propietario de la vivienda, un hombre no vidente de 70 años, notó que la puerta de ingreso se hallaba violentada y llamó a la policía. Al llegar los efectivos, requisaron la propiedad y no encontraron a ninguna persona.
Sin embargo, al abrir un freezer que estaba sin uso, en el comedor, dieron con una mujer de 26 años que se hallaba escondida.
Se le secuestraron 115 pesos que el dueño de cada había dejado sobre un mueble. La sospechosa se habría escondido al escuchar el arribo de los efectivos policiales.
16 de abril de 2013