En una primera instancia de la investigación se creyó que, a raíz de su conexión con el PJ bonaerense, Lemos podría haber sido víctima de algún ajuste de cuentas político. Incluso llegó a deslizarse la versión que lo involucraba en un presunto secuestro express que tendría como puntapié su vinculación con la venta de vehículos y el manejo de locales nocturnos en la polémica calle Tribulato.
Sin embargo, fuentes judiciales de la Provincia de Buenos Aires señalaron a diferentes medios periodísticos que el hombre no estaría desaparecido sino que estaría prófugo a raíz de varios pedidos de captura que pesan en su contra. Uno de ellos correspondería a un juzgado federal de Tres de Febrero por el delito de usurpación de identidad.
Además, tendría antecedentes penales en causas donde se investiga una serie de secuestros extorsivos y la mafia de los desarmaderos denunciada en 2009 por el entonces ministro de seguridad Carlos Stornelli. A este dato se suma que la esposa del candidato a la jefatura comunal de San Miguel sería fiscal de los tribunales de San Martín.
Según declaró la hermana de la víctima, Susana Lemos, fue visto por última vez por dos conocidos cuando este fue llevado a una reunión en la zona de Del Viso, y que a partir de ese momento perdieron contacto.
Después de esto, la mujer dijo haber recibido un mensaje del desaparecido que indicaba: "Agarrá al nene, poné la alarma en la casa, andate y hablá con el abogado".
"Nosotros no enfocamos en la política", dijo la hermana sobre el móvil del presunto secuestro. Y desmintió las primeras versiones que relacionaban a Ricardo Lemos con el ex narco y actual candidato a intendente de San Martín, Miguel “Mameluco” Villalba: “No sé quién es mameluco y mi hermano no tenía ningún conocido con ese apodo”.
Lo cierto es que los mismos equipos que en San Martín pegaron y pintaron graffitis para Villalba, hicieron lo propio para Lemos con cartelería similar en el distrito de Joaquín de La Torre.
26 de agosto de 2010