Vahidi es uno de los señalados por la Justicia argentina como responsable de participar del atentado y pesa sobre él un pedido de extradición para que se presente ante los tribunales locales.
Ese pedido fue ratificado por Interpol, que en 2007 lanzó una alerta roja, calificando su búsqueda como de máxima prioridad.
Después del Memorándum de Entendimiento, Interpol le agregó una advertencia a esas alertas de que los países estaban negociando de manera bilateral la búsqueda del acusado. Esto, en la práctica, lo que generó es que se "suavizará" la búsqueda de Vahidi.
Además de Vahidi, sobre otros cuatro iraníes pesan alertas rojas: se trata de Mohsen Rabbani, quien se desempeñaba como agregado cultural de la Embajada de Irán ante la Argentina cuando se produjo el ataque; Ahmad Ashgari, tercer secretario de la sede diplomática iraní en el país; Mohsen Rezai, ex comandante de la Guardia Revolucionaria iraní; y Imad Moughnieh, ingeniero de origen libanés, acusado de ser el jefe exterior del ala militar de Hezbollá.
Vahidi fue anunciado como ministro durante la presentación del nuevo gabinete de Raisi, según informó la TV estatal. La mayoría pertenece al sector intransigente del régimen, lo que da un atisbo inicial a su posible orientación en los próximos cuatro años.
Clérigo conservador y extitular del poder judicial, Raisi, postuló al diplomático de carrera Hossein Amirabollahian al puesto crucial de ministro de Relaciones Exteriores en momentos que Washington y Teherán tratan de revivir el acuerdo nuclear con las potencias mundiales.
La lista de ministros, con escasas sorpresas, debe ser confirmada por el Parlamento. El líder supremo habitualmente da su opinión sobre los puestos principales como el de canciller.
Vahidi había sido nombrado ministro de Defensa iraní en 2009. En ese momento, el Gobierno a través de la Cancillería lo repudió. Ahora desde el Ministerio de Relaciones Exteriores que conduce Felipe Solá señalaron que por el momento prefieren no hacer comentarios.
El dirigente piquetero Luis D'Elía, reconocido por sus lazos con Irán, había definido a Vahini como "un militar muy prestigioso a partir de la guerra con Irak".
El cuestionado militar iraní visitó Bolivia en 2011 y fue expulsado por el entonces gobierno de Evo Morales cuando desde Argentina pidieron su detención.
Había llegado sorpresivamente a Bolivia para la inauguración de una sede de la escuela de Defensa de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), un bloque integrado también por Venezuela, Cuba, Ecuador y Nicaragua, entre otros.