La Sala I del tribunal decidió por dos votos contra uno no tratar los recursos que interpusieron tanto el fiscal y la querella por lo que Grassi, condenado en junio del año pasado, seguirá en libertad pese a que en septiembre último la Cámara de Casación Penal de la provincia confirmó las condenas.
El cura reconoció por C5N haberse enterado a través de los medios de la resolución y volvió a ratificar su inocencia: "Es una causa armada y una mentira".
"El Tribunal Oral Número 1 de Morón dijo que mientras el fallo no este firme yo puedo permanecer en libertad", aseguró. "Mientras una condena no está firme, no se pierde el estado de inocencia".
"Lo que yo estoy viviendo no es la plena libertad, dado que no puedo ingresar a la fundación y realizar todas las tareas en bien de los chicos que usualmente hacía", concluyó Grassi.