Los uniformados detuvieron al gendarme e, insólitamente, lo acusaron de haber intentado robar su propio automóvil. Los voceros judiciales narraron que los hechos comenzaron a las 5.05 del 16 de enero pasado, cuando el gendarme, identificado como Guillermo Infrán, arribó a su casa, situada en Avellaneda al 5700, en Virreyes.
El hombre se hallaba acompañado por su sobrino, quien se alejó para efectuar compras en un kiosco del barrio. En estas circunstancias aparecieron en escena varios sujetos que pretendieron asaltar al suboficial, luego de gritarle: “¡Gendarme de m..., te vamos a romper la cabeza!”. La escena pudo ser advertida por la gente del lugar, que avisó de la situación a la seccional mediante el 911.
Pocos minutos después arribaron al lugar varios policías, en dos patrulleros, lo que hizo que la patota fugara rápidamente. Según expresó luego Infrán ante la Justicia, los uniformados empezaron a golpearlo y, entonces, él se identificó como un integrante de la mencionada fuerza de seguridad, lo cual parece que incrementó la furia de los servidores públicos, quienes siguieron con el tremendo castigo en la vereda, mientras le señalaban: “Ustedes quieren copar la provincia, pero nosotros les vamos a enseñar quiénes somos los que mandamos”. Trascendió que la pareja de Infrán -de nombre Josefina Oviedo- trató de intervenir para impedir la golpiza, lo que hizo que los efectivos policiales le manifestaran: “¡Vos callate, paraguaya de m..., porque vas a correr la misma suerte!”
Según publica el diario Crónica, los policías condujeron esposado a Infrán hasta la comisaría y, según su narración, le incautaron su automóvil -un Peugeot 504, patente AHD-713-, con el argumento de que había tratado de sustraerlo.
Infrán agregó que los uniformados siguieron golpeándolo en el interior de la seccional y en el sector de los calabozos de esta dependencia, ocasión en la que abrieron un expediente en su contra, que fue caratulado “Atentado y resistencia a la autoridad, y amenazas calificadas”.
Finalmente, el gendarme recuperó la libertad a las 15 del mismo día. A raíz de estos tormentos, Infrán aseguró que permaneció internado durante 5 días, en el Hospital Militar de Campo de Mayo, con un cuadro de convulsiones, dolores de cabeza y vómitos con sangre.
1 de agosto de 2011